Preparar al estudiante para que sea capaz de actuar autónomamente fuera del marco restringido del salón de clases, implica formarlos para un desempeño satisfactorio en cuanto a resolver problemas, tomar decisiones o establecer contactos sociales. Justamente, las exigencias del trabajo docente, como lo constituye la enseñanza de cualquier asignatura, demanda la necesidad de la inclusión de elementos que contribuyan a que el aprendiz emplee estrategias diversas para solventar las dificultades que se le puedan presentar durante sus aprendizajes, al tiempo que desarrolle sus habilidades no sólo para el uso de estas alternativas, sino también para fomentar su auto-aprendizaje.
Si bien la responsabilidad se considera por muchos autores como una necesidad de "negociación" entre el aprendiz y el profesor, es evidente que la aceptación del término "responsabilidad" debe ser valorado como un proceso progresivo y gradual a medida que el alumno va capacitándose para asumirlo, y que contribuye al desarrollo de la autonomía. La responsabilidad, implica una toma de decisiones por parte del alumno que aprende, no sólo en cuanto a convertirse en protagonista de su propio proceso de adquisición, sino también debe ser valorado como una posición de autocontrol estratégico ante una necesidad inmediata de interacción comunicativa; lo que implica también un alto grado de motivación.
Con respecto a la diferenciación, los estudiantes van adquiriendo las herramientas mentales que les facilita y posibilita la evolución de sus aprendizajes, cada uno con sus posibilidades y potencialidades a desarrollar.
Preparar al estudiante para que sea capaz de actuar autónomamente fuera del marco restringido del salón de clases, implica formarlos para un desempeño satisfactorio en cuanto a resolver problemas, tomar decisiones o establecer contactos sociales. Justamente, las exigencias del trabajo docente, como lo constituye la enseñanza de cualquier asignatura, demanda la necesidad de la inclusión de elementos que contribuyan a que el aprendiz emplee estrategias diversas para solventar las dificultades que se le puedan presentar durante sus aprendizajes, al tiempo que desarrolle sus habilidades no sólo para el uso de estas alternativas, sino también para fomentar su auto-aprendizaje.
ResponderEliminarSi bien la responsabilidad se considera por muchos autores como una necesidad de "negociación" entre el aprendiz y el profesor, es evidente que la aceptación del término "responsabilidad" debe ser valorado como un proceso progresivo y gradual a medida que el alumno va capacitándose para asumirlo, y que contribuye al desarrollo de la autonomía. La responsabilidad, implica una toma de decisiones por parte del alumno que aprende, no sólo en cuanto a convertirse en protagonista de su propio proceso de adquisición, sino también debe ser valorado como una posición de autocontrol estratégico ante una necesidad inmediata de interacción comunicativa; lo que implica también un alto grado de motivación.
Con respecto a la diferenciación, los estudiantes van adquiriendo las herramientas mentales que les facilita y posibilita la evolución de sus aprendizajes, cada uno con sus posibilidades y potencialidades a desarrollar.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar